Al respecto, el legislador expresó que “la fecha de las elecciones deben ser determinadas sin especulaciones de conveniencia, ni de la mayoría gobernante ni tampoco de los partidos de oposición”.
En este sentido, Vera no dudó en decir que “llamar a elecciones en marzo, cuando el recambio del Gobierno será en diciembre, aparece como una actitud de barbarie frente a las instituciones. Ello, en razón de que inevitablemente se pone en riesgo de paralizar la gestión del Estado a cargo del Gobierno saliente y a la vez, introduce un factor de interferencia por parte de quienes resultaren electos. Que se vuelve mas grave aún si el triunfo sea, como es muy probable, de la oposición”.
El senador aseguró que “estos inconvenientes se producen en una situación normal, pero además, si el gobierno saliente actuara con la voluntad de dañar o generarle problemas a la gestión entrante (algo frecuente en nuestra tradición política), sin duda que el tiempo con el que cuenta (nueve meses) da lugar para que se desequilibre la provincia, la cual ya arrastra problemas graves de gobernabilidad debido desfinanciamientos y otros defectos de estructura. Y para el caso que este sentimiento perverso estuviese ausente, la duda y paralización en los actos de gobierno en dicho periodo será inevitable, pues muy pocos son tan independientes y seguros para actuar con convicción y firmeza ante una propuesta electoral que ha triunfado y será gobierno”.
Finalmente, Vera expresó, según un comunicado enviado a FEDERAL AL DÍA, que “para liberarnos de esta imprevisibilidad y dejar de jugar con los tiempos, el gobierno debe fijar, o mejor dicho debió hacerlo ya, la fecha de elecciones por medio del poder que corresponda, pues también aparece como especulación pura y una ignorancia absoluta respecto al funcionamiento de los partidos políticos que demandan previsibilidad; pues no es lo mismo efectuar los procesos partidarios internos en el 2010 que en el 2011 y si no se respectan estas exigencias institucionales, todo el accionar es afectado en demasía por las especulaciones e improvisaciones.
Ante el grave relajamiento institucional que sufre Argentina y del que no es ajeno Entre Ríos, es tiempo que los gestores políticos actuemos con responsabilidad y plena conciencia de lo que la sociedad espera en cuanto a nuestro comportamiento, a fin de recuperar también el prestigio tan peligrosamente caído del accionar político y público”.
“Las especulación son malas con independencia del signo partidario de quienes las practiquen”. (Federal al Día)